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noviembre 01, 2016

Cuidado con la Persona... Tóxica.






Hoy quiero hablar de un peligro que nos acecha a todos constantemente. Este peligro no sólo está en la calle, en tu escuela o en lugar de tu trabajo, sino que puedes tener el peligro en casa. Me refiero a las personas tóxicas.
Puede ser tu pareja, perdón, la persona que te está generando dependencia emocional. O quizás sea tu madre que, amparada por un título que en realidad no ejerce, no está haciendo más que descargar sus intereses y frustraciones sobre ti.

Mi experiencia en este tipo de relaciones data desde que tengo uso de razón. Entre mis padres hubo desde el principio una relación tóxica, la cual me ha salpicado y hecho daño desde siempre, y tiempo después yo viví algo mucho peor en mis carnes.

Mi primer marido ha sido la persona más tóxica que me he encontrado en la vida, aparte de maltratador en el más amplio sentido de la palabra.
A los 4 meses de estar saliendo juntos me dio la primera paliza, pero ya me había hackeado tanto el cerebro como para pensar que me lo merecía, que yo no podía ser nada sin él y encima era muy celoso. Fue encerrándome en un círculo cada vez más pequeño donde al final sólo estábamos él y yo, a su merced para que hiciera conmigo lo que quisiera. Era su sparring donde descargaba sus frustraciones, sus miedos y su mala ostia, porque no tiene otro nombre. Así fue durante más de 6 años hasta que tomé la decisión de abandonarlo, pero claro, ya me había dejado echa un guiñapo como persona. Sin autoestima, con depresión, insegura de mi misma... Todavía quedan resquicios de aquella relación venenosa.



Es imposible no encontrarnos con este tipo de personas (bueno no tanto, porque este se llevaba la palma) en nuestras vidas. Incluso nosotros podemos llegar a ser tóxicos en determinados momentos, es algo inherente al ser humano en mayor o menor medida.

¿Qué debemos de hacer cuando nos encontramos una persona de estas características?

Hay que identificarlas y alejarnos de ellas, salir de su área de influencia. Ten en cuenta que a estas personas no les importamos lo más mínimo y sólo somos una terapia barata para que descarguen sus frustraciones. No creas que va a ser fácil, no te dejará ir así como así porque te necesita para satisfacer sus perversiones aunque realmente no le importes lo más mínimo.

No sobrevalores tus capacidades creyendo que vas a poder cambiarlo, no creas que puedes controlar la situación, no subestimes su poder de manipulación.


¿Qué nos van a provocar las personas tóxicas?

  • Provocan estrés. Ya sabemos sobradamente cuales son los efectos tan desastrosos que puede producir el estrés en nosotros: Afecta a la memoria y al razonamiento entre otras tantas cosas, lo cual nos va a dejar más desarmados ante ellas. Nos van a poder manipular mejor, sin embargo estas personas son impermeables a la culpabilidad y siempre van a lograr que seamos nosotros los que nos sintamos mal.
  • Te contagiarán la negatividad con su actitud, y sentirás sus mismas emociones destructivas.
  • Destruirán tu autoestima. Llegarás a pensar que existes y eres lo que eres gracias a él/ella.
  • Te alejará de tu círculo de amistades, tus hobbies, tu familia. Creará una cárcel para tí, no quiere que salgas afuera y que puedas a llegar a abrir los ojos y ver lo que realmente está pasando.

Esto que te he contado es un tipo de persona tóxica in extremis, pero todas cumplen más o menos estos requisitos y se guían a traves del mismo manual. Personas envidiosas que te atacan sólo por el hecho de que la vida te vaya bien, falsas amistades, familiares que quieren manipularte y amargarte de uno u otro modo...
Por lo tanto, huye. Ten el suficiente coraje para alejarte de este tipo de personas que no aportan a tu vida, borrálas. Como decía Cicerón: "Quien hace el bien por un interés es una persona astuta, que no buena. No te confundas".

Y después de esta charla que os he dado en el post de hoy llega el final musical. Para hoy el vídeo que he elegido lleva Parental Advisory por las imágenes violentas que contiene, aunque la canción es buenísima y viene bastante al tema. ¡Que conste que os he avisado!
Slipknot interprentando su magistral "The Devil in I".


Imágenes:
  • Curiosidad Total.
  • Las fotos más alucinantes.
  • Zen Guerrilla.
  • Progresa.




julio 11, 2016

Para Pensar...


 
El tiempo cambia y conforme a él nosotros también. Muchas veces preguntamos a terceros, o a nosotros mismos: ¿Qué ha pasado? 
En realidad lo único que ha pasado es el tiempo, que hemos evolucionado y ni siquiera nos hemos percatado, puesto que desperdiciamos la oportunidad de admirar los pequeños detalles que enriquecen al alma y al corazón por estar floreteando de aquí para allá y de allá para acá. Últimamente he estado quizás un poco reflexiva, pero lo que realmente quiero expresar es que mi comportamiento ha mejorado, que he decidido entregarme a las cosas que merecen entrega. En diversas ocasiones nos entregamos a personas incorrectas, entregamos amor a quien no lo merece, sembramos dolor y crucificamos corazones que no son merecedores de dichos castigos. La gran mayoría de veces juzgamos a personas sin detenernos a admirar lo que realmente importa, la nobleza y el encanto de su interior. 


Cuando una persona es juzgada incorrectamente se pierde la credibilidad en esa persona, su entorno cambia y por consecuencia quienes habitan en ese entorno cambian las perspectivas de la persona juzgada. Se vive en una constante agitación, ya que te ves obligado a actuar de manera casi perfecta para poder limpiar tu imagen y demostrar a quienes nos rodean que la imagen que tienen acerca de nosotros es errónea. Es ahí cuando empieza la frustración y el declive hacia el fracaso, la gente sólo se limita a ver lo que los ojos pueden y en la mayoría de los casos,  a cada intento por cambiar la percepción que se tiene de nosotros se añade un tropezón o un fracaso más a la lista de equivocaciones de cada uno; por lo que empieza la desesperación, que al final siempre es la mejor virtud del fracasado. 



Como consecuencia a la desesperación vienen los actos imprudentes llenos de impulsividad que casi siempre son irreparables, luego vienen las heridas a esas pocas personas que sí creen en nosotros y en nuestras intenciones. Empiezan las confusiones y las cuestiones acerca de si estuvieron pensando de manera correcta o incorrecta, y se cae en un colapso mental que lleva a la desconfianza que empuja hacia el fondo de la colina las relaciones amorosas, de amistad o de cualquier otro tipo. 

Yo, que he sido juzgada constántemente y que he cometido cada error detallado anteriormente, que he sido víctima de la desesperación, que últimamente he saboreado más la derrota que la victoria. Mantengo la esperanza viva porque se que hay alguien que cree y espera lo mejor de mí, que con defectos y virtudes me quiere y me admira. 



No os rindáis, para alcanzar un sueño sólo hace falta soñarlo y ponerle empeño. Vuestra es la decisión. Recordad siempre que, o vemos las cosas pasar o hacemos que las cosas sucedan…

Por cierto, os recomiendo que no dejéis de ver el vídeo elegido hoy.





Imágenes: 
  • Coaching Antiaging.
  • Memorias de una Chica Peculiar.
  • La Mente es Maravillosa.

marzo 01, 2016

Así es el Médico ideal para el #Paciente

El otro día entre tuit y tuit me topé con una entrevista a un profesional de la salud titulada "Así es el paciente ideal para el médico", la podéis leer aquí. La verdad que me quedé entre sorprendida e indignada, porque ya el propio título del artículo me suena fatal.
Y este es el esquema del perfil del "paciente indeseable" para algunos médicos, según se indicaba en la entrevista.


No voy a entrar al trapo, ni voy a criticar punto por punto esto, porque también como paciente podría hacer mi esquema del perfil del "médico indeseable" ¿verdad? Prefiero que vosotros mismos juzguéis.

Voy a hablar de la relación médico-paciente ya que me parece más constructivo para ambos lados. Tanto que se habla de humanización y en lugar de estar en el mismo bando, esto parece la guerra.



El paciente es una persona, no un problema médico a resolver, y parece que esto muchas veces se olvida. Cuántas veces hemos escuchado llamarnos a nosotros u otro paciente por su enfermedad, un órgano y demás "tecnicismos".
Nosotros buscamos ayuda para mejorar nuestra salud y es normal que esto nos lleve a cierto estado de ansiedad y nerviosismo muchas veces. Es algo que tenemos que intentar manejar, pero también el médico tiene que tener cierta capacidad de tolerancia, inteligencia emocional y empatía para poder conducirnos y ayudarnos en este sentido.



Comunicarse con nosotros: los pacientes, debería ser tan importante como el saber medicina, aunque por desgracia en las facultades de medicina apenas existen materias relacionadas con la comunicación, y me parece imprescindible porque facilita el diagnóstico al médico, y mejora la comprensión de la enfermedad/síntoma y la adherencia al tratamiento al paciente. Hoy en día se conoce mejor la enfermedad pero se comprende menos al ser humano.


Un tema que me trae de cabeza: ¿Qué prefiere el médico? ¿Un paciente informado y partícipe, o un paciente pasivo y sumiso? Creo que lo primero facilita la labor del médico a la hora de guiarlo, y el paciente puede comprender mejor todo lo que rodea a su enfermedad. Esto puede evitar consultas innecesarias, sobremedicación, errores de seguridad con respecto a los fármacos que se preescriban... Pero es mi opinión, está claro. Dejo esta pregunta en el aire porque me gustaría conocer tanto la opinión del profesional médico como la del paciente.




Y para acabar quiero confesar que me he tenido que morder la lengua muy mucho al escribir este post.

Pues nada, vamos a por el momento musical. Jorn con su tema "Traveller". Ya sabéis que me encantan los melenudos, tatuados y "malas personas" ;)



Fuentes:

  • Revista Médica.
  • Juliet Guillén Alanoca.
Imágenes:
  • Revista Médica.
  • Odio La Materia de Comunicación.
  • Juliet Guillén Alanoca.
  • Consumer Reports.
  • Historia Clinica II.