Es complicado porque tu pareja nunca llega a entenderte y menos en mi caso, que soy bastante "burrita" y aunque esté con los higadillos fuera, no paro. Entonces lo que pasa es que se olvidan de que estás enferma, y la ayuda que puedas recibir de la otra persona desaparece. ¿Qué debo de hacer entonces? Quizás la solución sería estar todo el día tirada, quejándome y sin hacer nada (y no exageraría).
Lo siento, pero no es mi estilo. Me han pasado muchas cosas en esta vida y a cual más dura, y esto me ha hecho fuerte y luchadora. No me dejo vencer tan fácilmente.
Sé que no es una camino de rosas para la pareja el convivir con nuestros días malos: cambios de humor que se deben al dolor o la medicación normalmente, preocupaciones, miedos. Pero es que llega un momento que nuestros síntomas los normalizan. Por ejemplo: estás rabiando de dolor o vomitando y como si nada... se vuelve algo normal. Y es en esos momentos cuando más lo necesitas aunque no pueda hacer nada para mitigarlo, una caricia, una mirada, una palabra de ánimo... ¡Eso calma más que mil opiáceos o antieméticos!
Todo esto lleva a discusiones y más discusiones, nervios, estrés... Estas cosas que las tenemos contraindicadas para nuestra enfermedad. Y entonces es cuando pienso: ¿Me bajo del barco? ¿No sería mejor estar sola? Porque si no recibes por un lado lo que necesitas, y encima lo que te llevas es contraproducente para tu enfermedad... Si se queda a tu lado que luche contigo en la batalla, no que sea un simple espectador de tu tragedia.
No lo sé amig@s, no lo sé...
Y el mejor video musical para este post : Tina Turner - What's Love Got to Do With It.
Imágenes:
- Khristop
- Cbtelevisión.

